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El acabose

Ay.

Finiquitado la mejor semana del año, siempre saco las mismas conclusiones a finales de Agosto, y es que nosotros, los malagueños, estamos 354 días pensando en los nueve de feria que vendrán. Nuestra Noche Vieja debería recolocarse en la tercera semana de este mes, precediéndole ocho de fiesta sin nada que lo interrumpa.

Málaga se paraliza. Es un paréntesis físico. Las playas de San Andrés, donde no cabe un alfiler (literalmente) desde mediados de Junio, se vacían; el Mercadona multiplica por vetetúasaberquénúmero sus pedidos de Cartojal que, por cierto, este año venía en plástico duro evitando así que muchos se abran la cabeza sin querer en plena feria del Centro; en cualquier lado el tema estrella es la feria, si estamos poco o muy cansados, los trajes, las biznagas, los abanicos, la hora en que te acostaste, las casetas que han cambiado y se escucha flamenquito, mucho. Y Paquito el Chocolatero.

Me gusta la feria porque me gusta el reguero de olor a biznagas que dejan los que las vende. Es algo que me vuelve loca y que siempre espero ansiosa, como si tuviera miedo a que de un año para otro se perdiese esa costumbre de florear la calle de la Trini con mi flor favorita. Me gusta ver como hay gente que las luce con el arte que solo alquien de aquí puede tener (perdónenme foraneos). Me gusta porque todo se multiplica, la alegría es una constante a ritmo de bulerias y soleás, de clásicas rumbitas y la canción del verano de turno.
Los cacharritos, cualquier cosa que vaya rápido y te ponga pies arriba, cualquier cosa en la que antes de subirte te haga pensar: "¿vomitaré?". Eso me mola. Sobre todo a ritmo de Camela.

Este año me ha dejado un buen sabor de boca. Como el regustillo del café Santa Cristina mañanero, que te empuja a tomarte otro más en cualquier bar donde los camareros lleven mandiles de lunares blancos en un fondo rojo, el mismo en el que la noche antes te pusiste tibia de cazón y pintarroja. Todo han sido bailes y risas de mojito y ron cubanos, gofres, rociás de madrugada, playa, cerveza y gente.

Buena gente.

qué suerte haber tenido esa visión de la feria... la mía es bastante diferente!

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